Cada fotografía era un beso en su cuerpo.



Llamaba Amor a las sábanas desteñidas por el sudor, a las horas fotografiadas por los párpados convulsos, con flashes líquidos. Amor. La sequedad, la opacidad de los lagrimales en verano. Semillas estériles. 

El desmembramiento de lo pueril en alaridos tiernos. El sudor hacía el resto para que los sentimientos huyeran. Resbalar entre los dedos de alguien. Amor.

             Deseo que el tiempo pase por encima.

Como ahora pasa entre las prendas que la visten, entre el pelo que nadie le acaricia, quieta, bella y muerta. En verano.

2 comentarios:

  1. M'ha agradat molt esta entrada. 'El desmembramiento de lo pueril en alaridos tiernos', molt eloqüent.

    ResponderEliminar