Saber despertar


Las sábanas limpias en el colchón blando.
Un despertar interrumpido por el color;
la fragancia de las formas adolescentes
como frutas verdes escondidas en la piel.

El frescor de una madera agujereada
respirando su enfermedad. La palidez
en su piel por dentro. Un reverso dibujado
entre la ruina y el polvo blanco.

1 comentario:

  1. Me encanta la imagen.
    Y tu poema es como un resurgir para volver a encerrarse... o esa es la sensación que me da.

    Un saludo.

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