Escribir bajo coacción, como un deber.

La muerte blanca... Nunca, dijo, se hubiera debido callar tanto sufrimiento, sólo porque la propia culpa fuera primordial y dominante en todos aquellos años el arrepentimiento confeso, ni dejar el tema, que se evitaba cuidadosamente, a los que siempre hilan a la derecha. Aquella negligencia era insondable...

Sin embargo, el Viejo, que ha escrito hasta hartarse, cree ahora haber encontrado en mí a alguien a quien, en lugar de a él –«por representación», dice–, se le puede exigir que informe sobre la invasión del Reich por los ejércitos soviéticos, sobre Nemmersdorf y lo que siguió. Es verdad, estoy buscando las palabras. Pero no es él sino Madre quien me coacciona. Y sólo por ella se inmiscuye el Viejo, igualmente coaccionado por ella a coaccionarme, como si sólo se pudiera escribir bajo coacción, como si este texto no pudiera suceder sin Madre.

(Günter Grass, A paso de cangrejo)

1 comentario:

  1. Un texto no puede suceder sin Madre,
    porque un hombre no puede nacer sin Madre.
    Pero el hombre siempre puede escoger si obedece o no al Viejo, o instarle a negociar.

    No siguis excessivament pessimista! Aún no está todo dicho en la nostra generació!

    ResponderEliminar