La mano mariposa.


La mano que toca el agua
no es la misma que toca
las sábanas del río

se adentra en ella
y se desdobla en otra
de una fragilidad insulta

y nada.

Los reflejos y los ojos
quieren pintar otra mano
que se construye
con las emociones

¿es mi mano la que nada?

Cuando sale del agua
es otra mano a caso
más lacrimosa

esa mano que ahora
naufraga en ti
no será la misma
después de acariciarte

pero nada.

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