Elijo el cuerpo que más se parece a tu abrazo


Tus ojos disociados a la medida de los míos

tu rostro sin boca,
la pinto con mi sangre
mientras te elijo los brazos

cansados del empleo inhumano
en fábricas estériles,
como condones usados.

La fiebre de tu hambre
me llega a cada bocado,
cuando comes de mí.

Me olvido del pasado,
fingiendo mirar muerta
tus pies con cordones
atados a tierra.

Tus ojos disociados a la medida de los míos,
ya no nos hacen falta.

1 comentario:

  1. Es redondo, y todo va más allá de la "tangibilidad" de los cuerpos.

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