Prototípicamente hablando


Me sentía atraído por mujeres fácilmente oprimibles, de difícil depresión y un poco perversas; engendradas del material de la insostenibilidad personal, hechas de rabia y seducción para saciar su incombustibilidad sentimental, como mechas encendidas que llegan a su ocaso lentamente, hasta ser corrompidas por su propio ego.

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