27 mayo 2012

Abrir los ojos sin despertar

Abrir los ojos sin despertar. Amanecer sin sueño en los párpados. Percibir el olor pútrido de una lengua muerta. Sin haber vaciado ningún tipo de líquido por los extremos del cuerpo. Notar las botellas de algo en el hígado. Su contenido en el estómago. Entrever que has desaparecido. Que el estómago ha desaparecido.

Tienes una bolsa de plástico en las entrañas. De marca blanca. Eres una persona sin marca. Sin identidad. Eres de marca blanca. Ser blanco por dentro. Sólo recipiente de barro blanco. El ácido se balancea contigo. Incluso llega hasta el cuello sin garganta.

Tener la cabeza en un punto. Los pies en el otro. La piel hinchada. 

Eres un recipiente con los ojos abiertos.


23 mayo 2012

Vultures like lovers

Encontrarse en el suelo. De repente. Lamer restos de piel desmigada. Llegarlos a los labios, sin tocarlos, sólo acercarlos, resbalarlos dentro. Pegar restos de piel alrededor, con miedo de lo externo. Crear un ser distinto nadando en el silencio de un mar sin agua. Humedecer cada trozo de piel que dejaste y coser un espacio. Las comisuras despuntan, como vértebras, como maletas o restos de un viaje en una espalda de tela. Me pregunto qué es viajar cuando acabo de coser un reino al que te asemejas.

17 mayo 2012

Conseqüències d'un amor (innocent) acabat en blanc.

Tapa't els ulls.
Què veus ara?

- Negre. Potser amor.

Ara et posaré una espelma al davant,
que la veus?

- Vermell. Em puc veure les parpelles.
Tinc color per dins, o son els meus ulls
que m'enganyen com el blau de mar?

Deies Amor,
no és cert?

- Amor negre, deia. Ara vermell.

Et treuré l'espelma que et coloreja.
I ara, què hi veus?

-

10 mayo 2012

Ser un killer



"Los cuerpos de barbies no están mal"
piensa en el intervalo del eructo
post-biberón un niño sin dientes.

Se puede ser niño sin vocales,
sin ruidos animales, sin niño.

Conjugar con la mirada,
como una voz poética
sin cuerdas.

Se pueden pensar los enchufes
lubricados por dedos infantiles,
besados por un niño,
sin niño. 

02 mayo 2012

Sangre vieja


Tienes las pupilas de color distinto.
En la transparencia del negro se observan
las entrañas de tus ojos reflejadas.

Ahí está mi cuerpo intentando entrar.
Tu cavidad ocular rellenando el blanco.
Puedes verlo.

Tus manos sudan vísceras y el sudor sangra
el alcohol duro que te oxidaba ayer.

Notas mis pasos.
A cada pálpito los notas.
El jueves por la noche había subido bastante tarde y agredido a Patty sexualmente. Había llevado a cabo, con el sorprendido consentimiento de ella, las acciones violentas que, sin su consentimiento, habrían sido las de un violador: le había arrancado el pantalón negro de trabajo, la había tirado al suelo de un empujón y la había penetrado. Si en el pasado alguna vez se le hubiera ocurrido hacerlo, no lo habría hecho, porque no podía olvidar que la habían violado en su adolescencia, pero el día había sido tan largo y desorientador - su casi infidelidad con Lalitha tan enardecedora, el camino cortado en Wyoming tan indignante, la humildad en la voz de Joey por teléfono tan inaudita y gratificante - que de pronto, cuando entró en la habitación de Patty, la vio como su objeto. Su objeto obstinado, su esposa frustrante. Y estaba harto de eso, harta de tanto razonamiento y comprensión, y por eso la echó al suelo y se la folló como un salvaje. La expresión de descubrimiento que asomó entonces el rostro de Patty, que debió de ser reflejo de la expresión de él, lo hizo detenerse casi tan repentinamente como había empezado. Detenerse y sacarla y sentarse a horcajadas sobre el pecho de ella y apuntarle a la cara con su miembro erecto, que parecía el doble de su tamaño habitual. Mostrarle en quién se estaba convirtiendo. Los dos sonreían como locos. Y entonces él volvió a penetrarla, y ella, en lugar de alentarlo con sus pudorosos suspiritos de siempr, dejó escapar sonoros chillidos, y eso lo enardeció aún más; y a la mañana siguiente, cuando bajó al despachó, adivinó por el frío silencio de Lalitha que los chillidos se habrían oído en toda la amplia casa.

(Libertad, Jonathan Franzen)


Apunta cuidadosamenete y vacía la vejiga sobre la flaca espalda curvada, por fin, qué alivio, sobre la nuca y la cabeza. Ella se estremece al recibir el chorro caliente, lo nota escurriéndose pos sus flancos y sus muslos, goteando de sus cabellos, su nariz, su barbilla. Obedeciendo otra señal, tenía que incorporarse, dejarse coger de las caderas y resbalar despacio sobre él, hacia abajo, entre sus piernas abiertas. Notaría en el sexo la mejilla regada por lágrimas y orines y sudor, y tendría que centrar la cabeza con las manos, obligarla, sujetarla, recordarle de nuevo: si hoy quieres comer, reina, no te pares.

Resistiendose hasta oír los bastonazos exigiendo más decisión, más viveza. Ahora, el sexo de Java arde indiferente a unos centímetros de su boca. Arrodillada, ella cede al fin a la fuerza de las manos.

(Si te dicen que caí, Juan Marsé)

24 abril 2012

Mira avui que freda està la pell, quan no abriga una rosa.




Cel estrellat, terra posseïda 
Per l’alè dels núvols cansats
Esbufegant peixos en el mar.

                     - ¡Vine a l’aigua!

Serveixes de línia que crema
Les naus que busquen l’espai
I que mai tornen enrere. 

                     - ¡Vine a l’aigua, apa!

El fil que et lliga l’esquena
Envoltant el teu pit apradat
Evita que m’esvaeixi
                                      En la boira de sorra molla
                                      Que el teu cos escampa

No sé on és el cel,
ni la terra, ni l’aigua.